Pon la casa guapa para encontrar comprador
Algunas casas se venden solas y otras necesitan un buen lavado de cara. Por eso en Reino Unido ha surgido una nueva profesión: consultor en presentación de propiedades. Te contamos algunos de los trucos de la más famosa de ellos, Ann Maurice.
¿Qué pasa si te dicen que tienes que cambiar las cortinas y quitar el sofá para vender tu casa? ¿Te extrañas? Si piensas que lo que vende son las ventajas objetivas y no la decoración, cambia de idea. En la venta de una vivienda la primera impresión es vital y deberías prestar atención a los detalles para que el posible comprador sienta nada más entrar que ese puede ser su hogar.
Ann Maurice es una decoradora que ha triunfado en Reino Unido con su programa televisivo “House Doctor” (algo así como “Médico de casas”). En este programa Maurice guía a los propietarios para que arreglen su vivienda no pensando en vivir en ella, sino para venderla más fácilmente.
La “doctora de las casas” destaca por su estilo despiadado con los propietarios que intentan aferrarse a sus viejos objetos. Y es que lo que tiene muy claro la decoradora es que para encontrar un comprador muchas veces debemos renunciar a la personalidad que le hemos dado a nuestro hogar. “Si después de hacer todos los cambios no estás incómodo -asegura en uno de sus cursos- es que no has hecho bien tu trabajo.”
Maurice dispensa su “filosofía” a través de cursos, libros y otras publicaciones, y podría decirse que con ella ha nacido la profesión consultor en presentación de propiedades.
He aquí las normas básicas que esta profesional nos revela cuando nos enfrentamos a la venta de la que ha sido nuestra vivienda.
- Dirígete a una audiencia amplia. Presenta la vivienda de forma que pueda gustar al mayor número de gente posible.
- Aparta los trastos. Almacena o esconde todos esos objetos personales (fotos, libros, muñecos…) que a ti te encantan pero que no interesan nada al comprador y hacen parecer más pequeñas las habitaciones.
- Limpia, limpia y vuelve a limpiar. El baño y la cocina son las habitaciones más importantes, pero no debes descuidar el resto.
- De entrada, bien. Asegúrate de que todos los accesos a la casa aparezcan despejados y agradables. Las puertas interiores también deben abrir y cerrar correctamente.
- Paredes neutras. Olvida las paredes chillonas, con dibujos o feas. Elige colores luminosos y neutros.
- Recibidor luminoso. Si el recibidor es oscuro puedes mejorarlo colgando un espejo a la altura de los ojos.
- Termina los arreglos. Acaba todos esos apaños pendientes como bombillas que no funcionan, timbres que no suenan, etc. Si al comprador le da la sensación de que has sido negligente con los pequeños arreglos, sospechará que tampoco te has preocupado del mantenimiento general de la casa.
- A cada habitación, su función. Una habitación no debe ser un cajón de sastre. Emplea los sistemas de almacenamiento para que quede claro qué función tiene.
- Cuidado con la alfombra. Una alfombra oscura o recargada hace parecer más pequeña la habitación. Reemplaza las alfombras deterioradas, aunque te parezca un gasto superfluo.
- Fuera animales. Tú los adoras pero puede que el posible comprador, no. Antes de cada visita, traslada a tus mascotas a otra casa y elimina los olores. Atención también a los pelos.
Como explica Maurice, cambiar el estilo de nuestra vivienda es un proceso difícil si hemos disfrutado de ella, pero en el fondo se trata de conseguir que cuando un posible comprador entre por nuestra puerta vea una casa en la que él mismo podría vivir.





