La zona alta de Barcelona

Un sorprendente jardín interior de manzana es el principal atractivo de un piso en la zona alta de la ciudad

El jardín privado, de 800 m 2 ,se constituye en todo un lujo en uno de los barrios más elitistas de Barcelona

Un pino centenario y un gigantesco ficus benjamina, situados en el nivel más alto del jardín, son los únicos supervivientes del vergel que rodeaba las pistas del club de tenis Sant Gervasi. Y es que el solar donde se hallan este piso y tres más colindantes estaba ocupado por esta emblemática entidad deportiva barcelonesa que, tras esta sede en las calles Vallmajor y Freixa desde 1917, se trasladó hace unas cuatro décadas a las actuales de Sant Just Desvern.

El piso que mostramos es una planta baja de un edificio de la calle Freixa, proyectado hace más de 30 años por el arquitecto M. Francés Marqueta, y que goza de un jardín privado posterior de 800m2,todo un lujo en una de las zonas residenciales más elitistas de Barcelona. Tampoco son baladíes los 300m2 de superficie de la vivienda, que, además de albergar las consabidas zonas de día y de noche, posee un recinto para los más pequeños de la casa: una sala de estudio y juego y dos dormitorios con sus cuartos de baño.

El piso fue totalmente reformado hace unos tres años y ahora se pone a la venta por un precio en torno a los 4.000.000 euros. Salvo la cocina y las habitaciones, que fueron encargadas a firmas especializadas, el resto de la decoración corrió a cargo de los actuales propietarios, que recogieron algunas ideas en revistas del sector.

En el recibidor de la casa ya se manifiesta el color gris, tonalidad que continuará haciéndose presente en las paredes y el mobiliario del salón y el comedor contiguos. Así, el gris se constituye en hilo conductor en buena parte de la zona de día. En el caso del recibidor, el gris de la pared procede de un papel adamascado.


La gran estancia que alberga el salón y el comedor goza de abundante luz natural gracias a los ventanales que se asoman a una estrecha terraza con pavimento y muebles de teka, protegida de las miradas de la calle por una barrera vegetal. Dos enormes tresillos y dos sillas giratorias frente a una mesa baja de acero articulan el espacio principal del salón. Al frente, una pared en la que se ha perforado una alargada chimenea de gas. En la pared, pintada con el mismo tono gris del cemento pulido del suelo, quedan perfectamente disimuladas las puertas de las distintas estanterías que contienen la televisión, aparatos de música, botellería, etcétera. En un lateral del salón, una mesa de acero ejerce las funciones de despacho.

El comedor está presidido por una curiosa mesa compuesta por dos mesas de oficina adquiridas en Pilma. Ello permite que puedan colocarse de distintas formas en función del número de comensales y el tipo de ágape, es decir, de corte clásico o bien informal. Sobre la mesa pende una araña que provocativamente ha sido cubierta por una pantalla hecha de rejilla de acero pero que transparenta de forma delicada las bellas lágrimas de cristal.

A la vera del comedor se ubica la cocina, decorada por la firma Deulonder. Un mueble para guardar la vajilla y otros utensilios ejerce de separador entre la mesa para las comidas cotidianas y la zona de fogones. Dos estancias anexas albergan el cuarto de la lavadora, el de planchado y el dormitorio del servicio.El pasillo que conduce a la zona de noche finaliza en el salón que utilizan frecuentemente los propietarios de la casa para relajarse poniendo los pies en un enorme puf. La sala comunica con el recinto de los niños y con la suite de los mayores.


Una generosa estancia de juegos y de estudio es el centro neurálgico del recinto de los niños, con una gran casa de muñecas incluida cuyo techo sirve de cama para sus invitados. Esta sala comunica con el coqueto dormitorio de las niñas, que incluye vestidor y cuarto de baño. Hay otro dormitorio para el niño, también con su cuarto de baño. La fascinante zona infantil, muy pensada para el usuario a que va destinada, es obra de la firma Dijous.



En cuanto a la suite principal, resulta impactante a la vista la bañera de piedra incorporada al dormitorio y en un nivel más bajo del suelo respecto a la cama. El resto del cuarto de baño y el vestidor está desestructurado desde el punto de vista espacial, lo cual le dota de una gran personalidad. La terraza, un proyecto de la paisajista Elena Ruiz, consta de tres niveles.


En el primero, y con acceso directo desde el interior de la vivienda, se ubica una pérgola a modo de chill out y en el otro extremo, una casita de madera. El segundo nivel es una zona de juego para los niños y en el tercero se encuentra el jardín arbolado mencionado al principio.

Fuente: Casas&Clasificados (Jordi Palarea )

casas@lavanguardia.es

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