La venta de un piso cuesta diez meses más que hace un año
El plazo para enajenar una vivienda es ahora de 27 meses
Los promotores de Barcelona tardan diez meses más en vender una vivienda comparado con el año pasado, según un informe presentado por la consultora inmobiliaria Aguirre Newman. Los plazos de comercialización alcanzan un promedio de 26,8 meses para Barcelona ciudad y 27,8 meses para el área metropolitana.
El estudio se realizó con el método de simulación de compra sobre un total de 337 promociones de vivienda plurifamiliar entre octubre del 2007 y el pasado mes de junio.
Javier García Mateo, director de análisis e investigación de mercados de la consultora, explicó que “hay muchos promotores que cuentan con las nuevas familias que están esperando para comprarse un piso y que mientras tanto están alquilando. Los promotores esperan para ver si se deciden a comprar”, subrayó.
Una de las consecuencias de esta ralentización de las ventas es la aparición de nuevos productos. Los promotores tratan de adecuarse a la realidad de la demanda. Intentan comprimir al máximo los costes para poder disminuir los precios, y lo primero es la reducción de las superficies. Las jóvenes parejas o familias reducidas se orientan hacia casas de una o dos habitaciones en los municipios periféricos.
En consecuencia, los precios tienden a bajar pero con grandes disparidades. En Barcelona capital, el precio del metro cuadrado bajó un 1,5% en el periodo. El distrito de Ciutat Vella lidera la lista de los más bajistas, con una caída del 17%. Los precios en esta zona eran sumamente altos, lo que obligó los profesionales a un reajuste. Entre los que más suben, Horta Guinardó registra un incremento del 44% debido a la comercialización de una nueva promoción de lujo en la que las viviendas presentan un precio superior al millón de euros. Sarrià-Sant Gervasi sigue siendo lo más caro, con un precio medio de 10.366 euros por metro cuadrado.
En el área metropolitana, el Prat de Llobregat se ha registrado una caída de los precios de un 38,9% debida a que las nuevas viviendas construidas en este sector son de una superficie inferior y por lo tanto mucho más económicas que hace doce meses. Sant Cugat del Vallès y Esplugues de Llobregat se mantienen estables porque la oferta de nuevas viviendas ha descendido significativamente. Cornellà de Llobregat es la única zona cuya oferta inicial ha aumentado y que logra mantener los precios con una disminución de apenas el 2%.
Los expertos de Aguirre Newman observaron nuevas conductas por parte de los promotores “Tratan de ofrecer valor adicional como una plaza de garaje, un trastero, el pago del primer año de la hipoteca. Algunos se decantan por el alquiler con opción a compra”. García Mateo recalcó que el 60% de las viviendas que se han dejado de comercializar han pasado al mercado de alquiler o al alquiler con opción de compra final.
Otra novedad es que las casetas de promoción no están abiertas entre semana. Para bajar los costes de comercialización, los promotores contratan líneas de call center para recoger las demandas y concertar una cita con hora fija los fines de semana.
Las perspectivas a corto plazo desarrolladas por la consultora son sumamente pesimistas. Prevén una disminución de la oferta inicial tanto en la capital como en la corona metropolitana y apuestan por “una baja del precio del metro cuadrado para dinamizar la demanda”. En cuanto a los ritmos de venta, también bajarán por culpa de la confianza del consumidor. “Con una tasa de desempleo que podría alcanzar el 11%, la confianza del comprador será muy baja a principios del 2009″, indicó García Mateo.
Fuente: La Vanguardia





