Google topa con la privacidad
Los japoneses se quejan de que las fotografías permiten ver los jardines de sus viviendas
Street View, el servicio de Google que permite ver las calles de un centenar de ciudades del mundo con fotografías tridimensionales en 360 grados, no deja de acumular quejas sobre la privacidad. Las últimas han sido en Grecia, donde ha sido suspendido cautelarmente por la autoridad de protección de datos, y en Japón, donde la compañía del buscador ha decidido volver a filmar todas las calles de las doce ciudades japonesas que ya tiene fotografiadas.
Google repetirá las fotos en Japón tras recibir un aluvión de quejas de los habitantes de esas ciudades por la invasión de su intimidad. Las complejas cámaras con las que se filma Street View van emplazadas en los techos de coches y están a una altura que permite vislumbrar el interior de muchos de los jardines de casas japonesas, que suelen tener vallas de baja altura.
Un portavoz de Google en Tokio anunció ayer que la compañía ya había tratado las fotografías para asegurar la privacidad de las personas, al difuminar y dejar borrosas las caras de los transeúntes y las placas de matrícula de los coches, Lo mismo que ha hecho en Europa y en Estados Unidos. Pero a los japoneses no les ha bastado. No quieren que nadie curiosee en sus jardines. Así que Google rebajará 40 centímetros la altura de las cámaras y volverá a fotografiar las calles japonesas.
En Grecia, la autoridad de protección de datos personales ha suspendido de forma temporal el lanzamiento del servicio, que ya tiene fotografiadas las ciudades de Atenas, Salónica y Trikala. Street View no podrá ser utilizado en ese país, hasta que Google garantice que el uso de las cámaras no vulnera la intimidad de los viandantes.
Google argumenta que se toma “muy seriamente la privacidad”, según otra portavoz, para impedir que nadie sea reconocido. Street View es motivo de controversia desde su lanzamiento en Estados Unidos en el 2007 por el sinfín de situaciones polémicas que ha detectado en las calles. En Madrid, la cámara captó a una mujer orinando detrás de un coche. La foto fue retirada con rapidez.
En Inglaterra, los habitantes del pueblo de Buckinghamshire formaron a principios de abril pasado una cadena para impedir que el coche de Google fotografiara sus casas. Lo consiguieron, aunque nada les avala porque la ley no impide fotografiar las calles y la autoridad de protección de datos de su país se ha pronunciado: las fotos son legales. Que se lo cuenten a la mujer que se divorció de su marido después de ver su coche aparcado frente a la casa de otra.
Fuente: La Vanguardia.es
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