El renting de viviendas aumenta
El alquiler con opción a compra es una solución si falta la liquidez pues permite al comprador retrasar la compraventa mientras empieza a disfrutar de la vivienda.
“Quiero comprar una vivienda pero no tengo dinero para la entrada” “Por mis ingresos, ninguna entidad me concede una hipoteca” “No deseo comprar ahora, pero en un par de años podría hacerlo”. Estas situaciones son algunas de las que pretende solucionar la figura del alquiler con opción de compra, que está siendo cada vez más impulsado desde las administraciones públicas al entrar en el Plan Nacional de Vivienda.
Entrada a plazos
El alquiler con opción a compra es un modelo que permite al inquilino arrendar un inmueble, acordando al mismo tiempo un precio de compra, si al finalizar el plazo fijado las dos partes quisieran realizar la compraventa.
La principal ventaja para el comprador es que le permite utilizar parte o la totalidad de lo que ha pagado como alquiler para descontárselo del precio de la vivienda. El modelo ha sido descrito como una “entrada a plazos”.
Según explica Neus Martínez, administradora de finques de Euro-Finques Penedès S.L., el acuerdo de opción a compra debe ser un contrato elaborado por especialistas, que contenga los siguientes puntos:
- Alquiler pactado
- Precio pactado de compra
- Plazo en que se ejecutará la opción de compra
- Porcentaje del alquiler que se descontará del precio de compra
- Penalización en caso de no ejecutarse la opción de compra
Flexibilidad para el arrendatario
La principal ventaja para el arrendatario es la flexibilidad, pues puede usar el inmueble antes de decidirse a comprarlo, y evidentemente el hecho de no tener que desembolsar una entrada o conseguir una hipoteca.
Otra ventaja es que al pactar el precio de compra en el momento del contrato, se puede “congelar” el valor de la vivienda, manteniéndolo a salvo de posibles subidas.
Un comprador es un tesoro
Para el propietario que desea vender un inmueble, el alquiler con opción a compra es una solución para momentos en los que resulta difícil para los compradores conseguir hipotecas. Mediante este tipo de contrato, el vendedor se asegura unos ingresos estables y da un plazo al comprador para que consiga la financiación que necesita.
Según explica Neus Martínez, en casos en los que el vendedor ya está pagando una nueva vivienda y le urge vender, un contrato de alquiler con opción a compra sería una herramienta muy útil para convencer al posible comprador.
El ejemplo de Luís y Ana
2008: Ana alquila un piso a Luís con opción a compra en 2010. Firman que el precio de compra será 150.000 € y el alquiler mensual será 1000€. Se descontará del precio el 60% del alquiler
2010: Transcurridos los 2 años, Ana y Luís formalizan la compraventa del piso. Ana pagará 150.000 € menos el 60% de lo pagado como alquiler. En caso de no formalizarse la venta, Ana tendrá que pagar una indemnización y perderá el dinero invertido en el alquiler.
Resumen:
- Alquiler pactado: 1000 €
- Precio pactado de compra: 150.000 €
- Plazo en que se ejecutará la opción de compra: 2 años
- Porcentaje del alquiler que se descontará del precio de compra: 60% (14.400 €)
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