Aprovechar los Rayos de Sol

SIN CONSTRUIR VENTANAS ni hacer obras complicadas, los modernos pozos de luz permiten iluminar con los rayos del sol estancias interiores que no gozan de luz natural o que permanecen en penumbra

Hace unos cuatro mil años, en el periodo minoico, quizá fuera el arquitecto Dédalo quien instaló los diversos de luz que iluminan las estancias inferiores del palacio cretense de Cnosos, y que todavía pueden admirarse entre sus restos. El palacio fue construido para el rey Minos y se dice que por su multitud de recintos, pasadizos y niveles pudo inspirar la leyenda del laberinto del Minotauro. Los pozos de luz no son, pues, invento de hace cuatro días, pero sí que han evolucionado para aprovechar al máximo, ocupando el menor espacio posible, la imbatible eficacia de la luz del sol.

Cuartos de baño sin ventanas, pasillos, buhardillas o sótanos son espacios que con frecuencia tienen poca o ninguna luz, lo que nos obliga a recurrir siempre a la iluminación artificial. Con la instalación de uno de estos sistemas disfrutaremos de la luz diurna durante todo el día, aunque esté nublado y ésta sea de menor intensidad, sin ningún consumo ni mantenimiento posterior. Además, los modernos pozos de luz filtran los rayos ultravioleta y no transmiten al interior de la vivienda el calor del sol.

El pozo de luz consta principalmente de una cúpula equipada con una lente que se instala en el tejado, la azotea o la pared exterior. La lente dispone de diversos soportes que se adaptan a las diferentes superficies, sean de tejas, pizarra o cualquier otro material. La lente concentra y dirige los rayos solares hacia las paredes interiores de un tubo que están revestidas de un material con una gran capacidad de reflexión. Este tubo debe atravesar el tejado o la terraza hasta el recinto que iluminar, por lo que no podrá instalarse en cualquier edificio, por ejemplo en un bloque de pisos donde tengamos otras viviendas encima de la nuestra (a no ser que al vecino de arriba no le importe que un tubo atraviese su habitación). El diámetro del tubo va de los 25 a los 53cm , por lo que su instalación no plantea problemas mayores y se realiza en un día. El diámetro dependerá de la cantidad de luz requerida y de la longitud de la instalación, que se recomienda que no exceda de los 15 m utilizando el tubo de mayor diámetro. Si la instalación vertical del tubo no es posible, éste puede adaptarse a la estructura del edificio mediante la conexión de codos. Una vez la luz del sol ha recorrido el tubo en toda su longitud, desemboca en un difusor que la suaviza y distribuye armónicamente para conseguir una iluminación confortable. Hay diferentes acabados y algunos permiten incluir una bombilla o aprovechar el tubo para colocar un sistema de ventilación.

La tradición no aclara si el laberinto de Dédalo estaba iluminado con pozos de luz que ayudaron a Teseo a no perder el hilo que le facilitó Ariadna para escapar. Lo cierto es que el ingrato abandonó a la hija de Minos en las playas de Naxos, y fue seducida poco después por los efluvios etílicos de Dionisio. No hay duda de que la princesa ganó con el cambio.

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